Lisboa subterránea: descubre los criptopórticos

Lisboa subterránea: descubre los criptopórticos

Probablemente en el momento que decidiste reservar tu viaje a Lisboa no eras consciente de la gran cantidad de actividades que se pueden hacer en la ciudad. Puede que la pensases como una capital más que tachar en tu lista, con una cantidad de monumentos por los que pasarte y un par de platos típicos que probar. Sin embargo, a medida que vas investigando más para prepararte para tu viaje, te das cuenta de que Lisboa es una caja de sorpresas. ¡Y no solo en la superficie! ¿Te aventuras a conocer la Lisboa subterránea?

Para ponerte un poco en contexto es necesario hacer un poco de memoria acerca de la historia de la capital portuguesa. Lisboa es una de las ciudades más antiguas de Europa Occidental. Aunque no está del todo claro quiénes fueron los primeros en asentarse en este territorio, existen hallazgos arqueológicos que demuestran la presencia de fenicios allá por el 1200 a.C.

La geografía propia de este territorio, siendo la mayor abertura al mar de un río en toda la península, supuso una gran zona estratégica para comerciar, hecho que motivó el asentamiento de diferentes culturas colonizadoras siglo tras siglo. Una de estas civilizaciones fue la romana.

Tras hacerse con Hispania – nombre que los romanos le daban a la Península Ibérica –, se asentaron en el territorio de la actual Lisboa, donde, como medida para garantizarle a esta zona tan codiciada un futuro próspero, se construyeron obras arquitectónicas de gran nivel. Prueba de ello son los criptopórticos que sustentan parte de Lisboa.

¿Qué es un criptopórtico?

Se entiende el término criptopórtico como una galería o un conjunto de corredores cubiertos de carácter subterráneo o semisubterráneo. Se construían con dos finalidades: bien para circular o para almacenar bienes o bien para resolver problemas del terreno donde se ubicaban las edificaciones.

Criptopórticos. Lisboa subterránea

Ahora que sabes lo que es un criptopórtico te estarás preguntando dónde se encuentran los de Lisboa. ¡La respuesta te sorprenderá!

Criptopórticos de la Lisboa subterránea

Estas construcciones de la Lisboa subterránea llevan siglos “sujetando” el centro de la ciudad, concretamente casi dos mil años. Estos criptopórticos, también denominados como catacumbas romanas, están ubicados en la Rua da Prata, muy cerca de la famosa Praça do Comerço.

Se construyeron por la inestabilidad geográfica y geológica de la ciudad con el fin de asegurar las construcciones de la superficie y protegerlas tanto de sismos como del agua. A pesar de la desaparición del imperio, esta estructura sigue cumpliendo su función y actualmente sostiene gran parte del céntrico barrio de la Baixa.  

Estas galerías de la Lisboa subterránea se descubrieron en 1755, tras el gran terremoto que destruyó la ciudad casi por completo. En un primer momento se consideraron que podrían ser parte de unos baños públicos, pero la investigación llevada a cabo desde entonces ha demostrado que se trataba de un craso error.

¿Cuándo pueden visitarse estos criptopórticos?

Lo cierto es que la respuesta no te va a gustar tanto como la maravillosa estructura que sostiene Lisboa. Y es que, bien por preservación, bien por los trabajos que conlleva su apertura al público, este lugar es solo accesible entre tres y seis días al año en el mes de septiembre.

Te estarás preguntando por qué esta limitación. Lamentablemente esta obra de ingeniería romana se encuentra la mayor parte del año inundada, por lo que es necesario drenar todo el agua cada vez que van a acceder los visitantes.

Con todo, si tienes la suerte de que tu visita coincida con estos días de apertura, el acceso a la galería de los criptopórticos se realiza por medio de una alcantarilla de la Rua Conceiçao, concretamente a la altura del número 60. A tu llegada verás que hay una ingente cola fruto de la espectacular obra, su secretismo y la gratuidad de la entrada. Con todo, la visita dura tan solo 15 minutos. ¡Lleva calzado para el agua!