Qué ver en Óbidos, la villa medieval por excelencia

Qué ver en Óbidos, la villa medieval por excelencia

¿Cónoces Óbidos? Es una de las villas amuralladas más bonitas que puedes visitar en Portugal. No te preocupes porque en este artículo te vamos a contar qué ver en Óbidos para que puedas conocer este pueblo en una escapada de un día.

Para empezar te vamos a contar cómo puedes llegar a este pueblo tan singular desde Lisboa.

¿Cómo llegar a Óbidos?

Se ubica a tan solo 80 kilómetros de Lisboa, así que tomando la A-8 hasta la salida número 15 estarás allí en una hora aproximadamente. Aunque es el camino más rápido si no dispones de coche propio tenemos más opciones para ti.

Cada 15/30 minutos los autobuses de Rodejo.pt salen desde Lisboa, tanto del centro como de la Estación del Este o la de Campo Grande. El billete cuesta menos de 10 euros y podrás estar en Óbidos en muy poco tiempo. Aunque también puedes llegar en tren no te lo mencionamos porque la estación está bastante alejada de lo que es el centro histórico del pueblo.

Otra opción un poco más descabellada es ir en taxi hasta este pueblo. Algunos optan por esta opción dada la cercanía con la capital portuguesa, pero nadie te quita unos 100 euros mínimo por solo el viaje de ida.

¿Qué ver en Óbidos?

Óbidos, como bien indica su nombre, se trata de una antigua ciudadela fortificada con un riquísimo pasado histórico. Antes era un castro celtíbero que fue ocupado hasta por los fenicios en su momento, y fue ampliando su perímetro hasta ser el pueblo que conocemos hoy.

Este territorio se conocía antes como Vila Das Rainhas (villa de las reinas en portugués), ya que desde el siglo XIII los monarcas ofrecían esta aldea a sus amadas a modo de regalo nupcial.

Además el pueblo está declarado Patrimonio Nacional, por lo que tienes bien de cosas que ver si vivistas este pueblo:

El Castillo de Óbidos

El castillo, una de las cosas que ver en Óbidos.

A día de hoy el castillo se ha convertido en una posada, aunque aún lo podemos visitar una parte que no ha sido restaurada y pasear por sus enormes murallas.

A lo mejor te lleva una hora subir hasta lo alto, pero las espectaculares vistas de la villa que se ven desde lo alto merecen din duda la pena. Por el camino debes llevar algo de cuidado, ya que no está del todo habilitado y algún escalón puede no está bien definido.

También te recomendamos un calzado cómodo porque el camino está lleno de cuestas para arriba y para abajo. Y el acceso es gratis, así que no tienes excusa para no subir.

El acueducto de Óbidos

Son más de tres kilómetros de acueducto, y datan del siglo XVI. Catalina de Austria ordenó por el 1570 su construcción por orden de su hermano, Carlos V, para poder distribuir el agua por la región y hacer que llegue hasta el sur de la villa.

El tramo más bonito de este gran acueducto es justo el que se sitúa a la entrada de Óbidos.

La Rua Direita

Accediendo por la Porta da Vila de Óbidos, llegarás a la Rua Direita, la arteria principal del pueblo.

Se trata de una puerta de doble acceso que colocaron allí, y su colorido interior es uno de los mayores atractivos de la villa. Tiene un precioso balcón revestido con los típicos azulejos portugueses en blanco y azul, y aloja el Santuario de Nuestra Señora de la Piedad, la patrona de Óbidos.

Los azulejos se remontan al siglo XVIII y tienen representada la pasión de Cristo, mientras que, a su vez, los que podemos ver en el techo simbolizan la corona de espinas.

¿Qué hacer en Óbidos?

Además de todo esto, en Óbidos hay un montón de cosas que hacer.

Si vas en verano una parada obligada es su famoso mercado medieval. Y durante marzo puedes disfrutar de uno de los planes más dulces: el Festival Internacional de Chocolate de Óbidos.

Si te atreves, cuando vayas a comer o a tomar algo pídete un vasito de ginjinha, un licor de guindas tradicional que probablemente te encantará.